La música Margariteña está representada
principalmente por los polos, las malagueñas, los galerones y la jota, que son las
representaciones musicales típicas del oriente venezolano, pero en Nueva Esparta son las representaciones
musicales más autóctonas.
El Polo es mas alegre que el galerón, su contenido
está lleno de las anécdotas del día a día de los pobladores, pescadores casi
siempre, cuenta las historias del pueblo, los hechos históricos, los amores y
sus caminos. Uno de los representantes más valiosos de éste género musical es
el fallecido Francisco (Chico) Mata, ,
el aseguraba que el folklore nuestro
nada tiene que ver con España… El polo margariteño es nuestro y estamos
orgullosos de esta representación musical. Definitivamente es así y aunque tenemos
una gran influencia española en nuestras costumbres y tradiciones, las mismas
no dejan de ser muy autóctonas y marcadas por nuestra forma de vida.
El Galerón de
compás lento, su acompañamiento es realizado por cuatro, guitarra y bandolín,
varios cantantes van alternando creando una especie de contrapunteo, las letras
de los galerones usualmente se realizan en décimas y hablan de temas
patrióticos, religiosos, filosóficos y sentimentales. Se utiliza en
celebraciones y festividades populares, es un canto libre y se encuentra además
en el estado Lara y en los Andes aunque con algunas variaciones que lo
caracterizan en cada zona.
La Jota es de canto triste llno de melancolía que
involucra temas relacionados a la pesca y el amor, se acompaña de guitarra,
cuatro y bandolín, su origen se le atribuye a los españoles, pero en nuestro
país está ligado al canto, se asemeja mucho a otro género llamado malagueña que
se diferencia solo porque es cantada y tocada en tono menor, esta se acompaña
de los mismo instrumentos que en los géneros musicales antes descritos, la
malagueña rinde homenaje a La Virgen del Valle y expresa también la vida
cotidiana del pueblo, los sentimientos amorosos y hechos históricos.
La Malagueña también empleada para animar los
velorios de la cruz de mayo y cantos para las pascuas. Desde un punto de vista
armónico, la malagueña se diferencia de la jota, por sus modulaciones de la
tonalidad mayor a su relativo menor, llevando un acompañamiento en compás
ternario. Sin embargo, utiliza los mismos instrumentos acompañantes que otros
cantos orientales: el cuatro, la guitarra y el bandolín. Emplea cuartetas en
versos en decasílabos y también dodecasílabos, en las que se rinde homenaje a
la virgen del Valle, se expresa la cotidianidad de los pueblos pesqueros, se
relatan acontecimientos históricos y se cantan los más variados
sentimientos. Aun cuando su aire es
bastante reposado, se conoce de una variante denominada malagueña carrera, de
ritmo más rápido, que usa cuartetas endecasílabas, que se entona repitiendo el
primer y último verso de la cuarteta......
La gaita Margariteña: es cantada por un solista, sin
coros y versificada en décima. Sus letras exponen temas sociales, amorosos,
políticos, históricos y humorísticos. Se canta en modo menor y posee una
estructura armónica fija, parecida a la décima zuliana, con la que tiene
similar instrumentación, pues se acompaña con cuatro, guitarra y bandolín.
La gaita margariteña, ha dado origen a otras
variantes como la gaita antillana y el guitón. Tanto la gaita margariteña como
sus variantes, tienen melodía libre sobre ciclo armónico fijo.
La Parranda y Aguinaldos Margariteños, los aires
decembrinos alegran el ambiente con el canto de aguinaldos y parrandas con un
acompañamiento variado del cuatro, las maracas, el furruco, el tambor, la
charrasca, y en algunos casos, la mandolina y la guitarra, para detenerse de
puerta en puerta, o recorriendo las calles, como soporte musical de las fiestas
tradicionales alusivas al Niño Dios.
Los cantadores de parrandas y aguinaldos se han
destacado siempre por su facilidad de improvisar, cuya habilidad incide en el
timbre de voz. Los pueblos tienen sus
cantadores y aguinalderos predilectos, prestigio que se ganan en las prolongadas
parrandas que anteriormente duraban hasta una semana en esa Margarita que todos
añoramos, habían músicos y cantadores que normalmente empezaban en la noche de
navidad y terminaban el día de año nuevo.
La música Margariteña es un compedio de historias,
de expresiones y matices propias de los
poetas y cantautores neoespartanos, con letras
nos llevan de la alegría a la melancolía, pero sin dudas cada
composición encierra el alma de cada interprete y cada compositor, escucharlas
nos colma de mar, de amor, de paisajes, de playas,de montañas, de cielo, de ocasos, de fe, de
calidez, nos llena de familia, nos llena de Margarita y del estado Nueva
Esparta.
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